**EMBARCACIÓN** ::descubrimiento  
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Mira estos barcos…
Son tres. Y cada uno tiene una función.
Estás a punto de embarcar en una expedición formada por unos 90 hombres: marineros, grumetes, pilotos, carpinteros… personas que van a enfrentarse a un viaje lleno de incertidumbre.
Fíjate bien.
La nave más grande es la Santa María. Es robusta, lenta y con velas cuadradas. Está pensada para transportar provisiones, carga… y dirigir la expedición.
A su lado están las carabelas.
La La Niña y la La Pinta.
Son más pequeñas, más rápidas y mucho más ágiles. Sus velas triangulares les permiten navegar incluso cuando el viento sopla en contra, algo clave para explorar.
Ahora imagina la vida a bordo.
Espacios reducidos, largos días en el mar, decisiones difíciles… y un destino desconocido.
Pero estos barcos no navegarían solos.
Detrás de la expedición hay marineros experimentados del sur de la península, de lugares como Sevilla o Cádiz.
Entre ellos destacan dos nombres importantes:
Martín Alonso Pinzón, capitán de La Pinta, y Vicente Yáñez Pinzón, capitán de La Niña.
Su experiencia fue clave.
No solo ayudaron a dirigir el viaje… también aportaron dinero y credibilidad para que esta aventura pudiera hacerse realidad.
Ahora vuelve a mirar los barcos.
No son solo madera y velas.
Son la clave de un viaje que está a punto de comenzar… hacia lo desconocido.
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