**EXTERIOR DE VIVIENDA OBRERA** ::revolucion  
<div style="text-align: justify;">
Mira a tu alrededor.
Estás en una calle estrecha, flanqueada por pequeñas casas de ladrillo, construidas una junto a otra, sin apenas espacio entre ellas.
Has llegado a un barrio obrero de una gran ciudad industrial.
Durante la Revolución Industrial, miles de personas abandonaron el campo y se trasladaron a ciudades como Manchester en busca de trabajo en las fábricas. Allí esperaban encontrar una vida mejor, pero la realidad fue mucho más dura.
Las ciudades crecieron demasiado rápido.
No estaban preparadas para recibir a tanta gente, y por eso se levantaron viviendas deprisa y con muy malas condiciones. Observa estas casas: son pequeñas, oscuras y están mal ventiladas. Muchas no tienen alcantarillado, y el agua potable escasea.
En su interior vivían familias enteras hacinadas en muy poco espacio.
Ahora fíjate en la calle.
La basura se acumula. El barro y la suciedad lo cubren todo. El agua, muchas veces contaminada, favorece la aparición de enfermedades muy graves, como el cólera o la tuberculosis.
Vivir aquí era peligroso.
La falta de higiene, la mala alimentación y las duras condiciones de trabajo hacían que la esperanza de vida en estos barrios fuese muy baja. En muchos casos, no superaba los 35 años.
Este era el mundo del proletariado, la clase obrera que sostenía con su trabajo el crecimiento de las fábricas y de la economía industrial.
Pero no toda la ciudad era así.
Mientras los obreros vivían en barrios pobres y abarrotados, la burguesía, la clase social más acomodada, residía en zonas más amplias, limpias y ordenadas, lejos del humo, de la suciedad y del ruido de las fábricas.
Observa de nuevo esta calle.
No es solo un conjunto de casas.
Es el reflejo de una nueva sociedad, marcada por grandes desigualdades entre ricos y pobres.
La Revolución Industrial trajo progreso y riqueza, sí.
Pero también creó ciudades donde miles de personas sobrevivían en condiciones muy difíciles.
Y este barrio obrero es una de las imágenes más claras de esa realidad.

</div>